Mostrando entradas con la etiqueta locura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta locura. Mostrar todas las entradas

Amanecer nº70

Parece que no hay manera... Echaré de menos dormir. Aunque lo que de verdad echaré de menos serán sus brazos. Escuchar su respiración tan cerca de mi...

Recordar es bonito... Hasta que te das cuenta de que... Tu vida terminó. Y el barquero te ha dejado aquí tirado... "Ya pasaré mas tarde a buscarte, chaval."

Pues nada. Aquí seguimos, esperando... A ver si viene a recogerme "el calvo".

Ya está tardando el hideputa.

Mi día? Un consejo, nunca preguntéis lo que no queráis saber de verdad. Así no os llevaréis disgustos. "Tan mal?" Bueno... Digamos que un cadáver no tiene mucho de lo que quejarse. Los recuerdos, ya os digo... Duelen. Duelen horrores. Pero es lo único que me queda.

No tengo voluntad ni animo para nada. Me arrastro de mi habitación al aseo y del aseo a mi habitación. Y poco mas. Nada mas. No tengo ganas de hablar con nadie. No tengo ganas de ver a nadie, ni de que nadie me vea. Mi aspecto cada vez es peor... Eso que os ahorro.

Por culpa de la falta de sueño mi visión cada vez es mas borrosa. Paradojicamente a estas horas se me aclara y me siento mas despejado que en todo el día. Tocateloshuevos...

El calor que está haciendo no me ayuda a sentirme mejor, pero la verdad es que me la suda (nunca mejor dicho). Con un poco de suerte me da un sofoco y me voy a tomar por culo. C'est fini. Caput.

Paso horas enteras mirando su fotografía de la graduación. Es una en blanco y negro. Siempre me parece que va disfrazada de jedi (por la toga, chorradas mías... ). Está preciosa, claro. Porque LO ES. Y no hay mas que añadir en este punto. LO ES.

Su fotografía me sonríe y yo a veces le hablo. Qué mierdas pasa? Pues claro que se que es un fotografía y que no me va a contestar. Soy subnormal, pero no tanto. Y qué? Le hablo, me da igual. Se que no me va a responder, pero le hablo. También la beso. Y le acaricio las mejillas y la barbilla como solía hacer cuando ELLA era de carne y hueso.

Te quitan a la persona que amas, pero los sentimientos siguen ahí, qué mierdas se supone que tienes que hacer con ellos? Guardarlos en un puto cajón? Hacer como si nada hubiera pasado? Han sido casi nueve años, joder... Nueve años de lucha, si, pero también de querernos como muy pocos se quieren hoy en día. Y no estaba yo solo en eso, que eramos dos... No ha sido cosa de mi imaginación. Creo...

Últimamente ya no se que es real y que no lo es... No demasiado bien.

Ayer salí cinco minutos a la calle y casi mato a una vieja del susto. Su sombra al pasar a mi lado me asustó, porque pensaba que se abalanzaba sobre mi. Pegue un salto que la mujer yo no se si se pensaba que la iba a asaltar o qué... Apretó el culo y salió zumbando. Yo tuve que apoyarme en la pared. A ver si peta la patata en una de esas y os libráis ya definitivamente de mi, fantasmas míos.

No es una coña, eh? La anécdota es verídica y además me pasa siempre que salgo. Lo que pasa es que la gente normalmente ni se entera. O a lo mejor piensan "que monguer" y siguen a su rollo... Pasando del tema. Bien por ellos...

No poder dormir, ni descansar... Es una puta mierda.

Pero bueno, como dice esa voz popular tan típica de nuestra época, "es lo que hay, colega". Pues chachi, "colega". Es lo que hay...

Me enrollo mas que las persianas... Es lo que tiene la soledad, que luego pillas la mierda de blogger y te explayas a tecla partida. No os preocupéis, que ya voy cortando. Voy a ver si le pongo un temita a mi jedi favorita.  A ver que tenemos por ahí...

Como el amanecer está al caer, ahí van los PM DAWN (menuda chispa...) con una canción PRECIOSA: I'd die without you. Moriría sin ti...

Me muero sin ti... B,



Que tengas un día genial, Amor mío. 
Ya sabes, no dejes de sonreír. 
Nunca dejes de sonreír por los dos.

Tr qioero <3 

Todo es una jodida broma

ESE GRAN SIMULACRO

Cada vez que nos dan clases de
amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de
amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de
ausencia
muñones de porvenir / arrabales
de duelo
pero también candores de
mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde
sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo
de otoño
sentimientos insoportablemente
actuales
que se niegan a morir allá en lo
oscuro

el olvido está lleno de memoria
que a veces no caben las
remembranzas
y hay que tirar rencores por la
borda
en el fondo el olvido es un gran
simulacro
nadie sabe ni puede / aunque
quiera / olvidar
un gran simulacro repleto de
fantasmas
esos romeros que peregrinan por
el olvido
como si fuese el camino de
santiago

el día o la noche en que el olvido
estalle
salte en pedazos o crepite /
los recuerdos atroces y de
maravilla
quebrarán los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por
el mundo
y esa verdad será que no hay
olvido

Mario Benedetti




Te quiero, B. siempre fuiste la única y siempre lo serás.
Tu belleza sigue presente. Fuiste real... Yo estuve allí...
Te echo tanto de menos...

Que todo mi Amor esté siempre contigo.

Un millón de besos, Vida mía... 

Relato: LA TUMBA


"Ven, descansa en este pecho, mi ciervo herido,
A pesar que la manada ha huido de ti, tu casa sigue estando aquí;
Aquí todavía está la sonrisa, que ninguna nube puede cubrir,
Y un corazón y una mano que son tuyos hasta el fin.

¿Para qué fue hecho el Amor, si esto no es así
en la alegría y el tormento, a través de la gloria y la vergüenza?
No lo sé, no pregunto, si la culpa está en ese corazón
Pero sé que te amo, donde quiera que tú estés.

Me llamaste "tu Ángel" en momentos de dicha,
Y tu ángel quisiera ser, en medio de este horror,
A través de la pira, sin empequeñecer, tus pasos seguir,
Y ser tu escudo, y salvarte... o perecer allí también."


Thomas Moore (traducción de Jack Lawton)



LA TUMBA
por Jack Lawton

El tiempo parecía desvanecerse sobre aquella cama de hierva, abrazado a la dura almohada de piedra que era la losa de mármol.

Cuantas noches? Cuantos días? Ya había perdido la cuenta... ELLA se había marchado. Ya no estaba... Su presencia, su sombra, su vacío ocupaban todo su mundo. ELLA había sido su Portadora de Felicidad. La conoció cuando ya nada le importaba. Jamás lo olvidará. Apareció ante él, cual si hubiera sido un sueño maravilloso. El mundo entero se movía a otra velocidad. Y ahí la vio por primera vez... Su sonrisa. Sus ojos. Su cabello. Como cascadas de fuego, sortijas de oro incandescentes. Su piel color marfileño. Y sus manos... Las manos de una muñeca de porcelana.

Las manos mas delicadas y hermosas que verías en cien mil vidas...

ELLA lo hizo volar mas alto de lo que nunca hubiera imaginado. Vivieron momentos de gran dicha. Su comunión era total. Era como si le hubieran ganado la batalla a los dioses, esos que en el alba de los tiempos convirtieron lo que debía ser uno en dos. Su victoria fue dulce, muy dulce...

Intercambiaron promesas y anillos. "Siempre tuyo". "No me dejes nunca".

Pero los dioses son envidiosos. No podían dejar que una afrenta así a su poder perdurase...

Se la arrebataron. Poco a poco. La agonía fue larga y no hubo piedad. Veía como se marchitaba sin poder hacer nada. Sus manos estaban atadas ante la tragedia que se cernía sobre ellos. ELLA ya no podía reconocerle y el moría por dentro. Trataba de hacerla recordar, trataba de que su amor prevaleciera por encima de todo lo demás. Lo intento. Sabe Dios que lo intentó.

Con uñas y dientes lo intento. Pero no dependía ya de él... Las voces la llamaban. La guiaban al otro lado. Lejos de él...

El las maldijo, a ellas y a los dioses bastardos que se la estaban arrebatando mas y mas a cada segundo. Podía oír sus risas, en el eco del éter... En cada espejo, en cada ventana... Se burlaron de él mientras su Amor moría:

"Ya es nuestra... Jamás volverás a verla... Es toda nuestra..."

Y así pasó.

Todo se desmoronó. Él se desmoronó. Encerrado en el cuartucho donde le habían dado cobijo por pena, la lloró... "Por qué has tenido que irte ahora, cuando mas te necesitaba...? Por qué habéis tenido que arrebatármela? Es que no habíamos sufrido bastante ya?"

Las risas siguieron resonando en su cabeza. Un día. Y otro día. Y otro. Las noches eran un suplicio inabarcable y los días... Durante el día solo rezaba para que la muerte le llegara pronto, para que acabara con su sufrimiento. Las fuerzas le habían abandonado. Solo era un cascarón vacío, un muerto andante, una sombra del hombre que una vez llegó a ser.

Y por encima de toda su desgracia, la imagen de su amada seguía refulgiendo como el sol del atardecer. Un atardecer de otoño, con el aire meciendo las hojas de los árboles al viento y el olor a tierra húmeda. Algunas veces creía verla... Pero simplemente, ELLA ya no estaba allí.

Una mañana, después de mas de mil noches alcanzando el alba con el sueño intacto se vistió y se fue al cementerio. Era un lugar grande y tetricamente hermoso. La arquitectura funeraria siempre le había atraído. La quietud, la calma de los camposantos. Nada malo había allí. Todo lo malo quedaba atrás, junto con la carne que se pudría en las sepulturas y mas allá de los muros del cementerio, en la bulliciosa ciudad, con sus mentiras, su hipocresía y su egoísmo mortales.

Sus pies le llevaron a la tumba como poseídos por un indescifrable encantamiento. El jamás había estado en esa parte del cementerio. No había podido... Pero la encontró...

No quiso leer la inscripción de la lápida. Qué importaba lo que dijera? "Aquí yacen todas mis esperanzas, todos mis sueños, todas mis alegrías. Pasadas, presentes y futuras..."

Nada importaba ya.

Se acurrucó sobre la hierva mientras con su mano acariciaba la lápida, como cuando acariciaba su espalda. Y recordó las constelaciones que surcaban su universo... Y lloró...

"No me dejes nunca, por favor... Creo que sin ti me moriría..."

"Aquí estoy ya, Vida mía. Como te prometí... Como podría dejarte, si tu eres la luz que alumbró a mi pobre alma? Te quiero, mi amor... TE QUIERO..."

Y allí se quedó, tendido sobre la alfombra de césped que servía de manta al sepulcro de su Amor.

Sorprendentemente nadie volvió a molestarle. Nadie le habló, ni le ofreció pan o agua, ni el sepulturero le obligó a abandonar el lugar. Estuvieron solos los dos, su Amor y él, durante lo que pareció una eternidad. Vio muchas lunas y muchos soles ir y venir. Y le cantó, le cantó todas las canciones que los habían hecho sonreír durante el tiempo de dicha que compartieron.

Cariño, cariño mío
Ramito de mejorana
Espuma que lleva el río
Lucero de la mañana

Planté por toda Sevilla
Banderas de desafío
Y dice cada bandera:
“Cariño, cariño mío”... 

El sol volvía a ocultarse por el horizonte y él cayó rendido a los pies de la lápida. Y soñó. En mitad de su oscura ensoñación volvió a verla, su rostro y su cabello destellando en medio del vacío omnímodo. Su piel era mas pálida de lo que la recordaba... Nunca la muerte había tenido un rostro tan hermoso.

"Ya estoy llegando a ti... Aguanta... No desesperes. No falta mucho para que estemos juntos... "

Al oír estas palabras la excitación y el júbilo hicieron que se despertara de su trance y entre la sorpresa y la incredulidad se preguntó a si mismo "es acaso posible? puede ser cierto lo que acabo de soñar? ha sido visión o solo el deseo de mi corazón? o acaso sois vosotros otra vez burlándoos de mi miseria?" dijo señalando a los cielos finalmente. La luna llena que iluminaba el camposanto fue el único testigo de su atribulada respuesta:

"No, no puede ser... Ha sido sólo un sueño... Quisiera que... Pero no, es imposible..."

Entonces, proveniente de todas y de ninguna parte a la vez se escuchó un murmullo en respuesta...

"Ya estoy llegando, amado... "

Un escalofrío le recorrió la espalda. Sería posible realmente? Había logrado su Amor romper las cadenas que los separaban? De dónde procedía aquella voz que le era tan querida, tan ansiada?

"Espérame... Ya vengo... "

Una ola de felicidad lo inundó.

"Dónde estás, Amor mío? No puedo verte..."

Aguardó unos instantes, con la tensión del hambriento que espera saciar su hambre, o del sediento que espera poder beber al fin tras haber atravesado un desierto. La voz respondió por fin con un eco lejano y susurrante:

"Aquí... Aquí..."

La voz... Parecía proceder de la tierra bajo sus pies...

"Pero... Cómo es posible...?"

Se agachó y puso el oído contra la tierra.

"Eres tú de verdad, Amor?"

No hubo respuesta.

"Amor? Estás ahí...?" Esperó con el oído pegado al césped, tratando de captar hasta el menor de los susurros. Pero no oyó nada. Siguió esperando. Pero no hubo respuesta. Sus manos, apoyadas como estaban contra el suelo, comenzaron a temblar. Su rostro se contrajo por el dolor que el silencio le provocaba. Y las lágrimas comenzaron a caer sobre la tumba.

"Por qué? Por qué no me contestas? Es que acaso me estoy volviendo loco? Es que acaso todo esto no es mas que un sueño, una alucinación debida al cansancio y a la falta de alimento? Oh, Amor... Amor... Te he escuchado... Dime que te he escuchado de verdad... Dime que eres tú realmente, que por fin me vienes a buscar!"

Golpeó con ambos puños sobre la tierra fresca. Lloró y gritó. Se dio de cabezazos hasta abrirse una brecha en la frente. Nada. La tristeza lo invadió del mismo modo que hacía escasos momentos lo había hecho la euforia. Otra vez la había perdido.

Lentamente, como si de un cadáver redivivo se tratara se levantó, se irguió sobre la tumba y se limpió la ropa. Alzó la vista y pensó: "Una vez mas... Vencido... Y aún vivo... No puede haber maldición mayor... Te quiero, Vida mía..." Y se dispuso a marcharse al fin del cementerio.

Pero cuando se disponía a dar el primer paso algo le sujeto por el zapato. Primero pensó que habría tropezado, como era habitual en él, pero en seguida se dio cuenta de que algo le estaba atenazando la extremidad con una fuerza inhumana. Miró hacia abajo y vio aquellas manos que recordaba tan vívidamente, aunque el nácar de su piel estaba tiznado de tierra y putrefacción. Su garganta trató de emitir un grito, pero lo único que produjo fue un horrible sonido seco y sordo.

Estaba mas paralizado por el miedo y la sorpresa que por la mano de ultratumba que lo sujetaba ya por el tobillo. Una segunda mano se abrió paso desde el interior de la tumba y le sujetó la otra pierna, haciéndolo tambalear y finalmente caer.

"Oh, Dios mío! Oh, Dios mío!"

Fue todo lo que logró decir, fuera de sí. Las manos tiraban de él, pero no para atraerlo, sino mas bien usándolo como apoyo, como si el cadáver que había en el interior de la tumba tratase de subir desde las profundidades del Hades usando a aquel desdichado como ancla.

"Eres tú, Vida mía?"

Volvió a preguntar. Y cogiendo las manos muertas que lo asían por los tobillos tiró de ellas con cuidado absoluto pero también con toda la fuerza que algún día tuvo. Poco a poco, el suelo fue cediendo, la tierra se abrió y de ella emergió una figura que le era tan familiar como querida.

Era ELLA, con su vestido negro. El mismo vestido negro que llevaba el día que la conoció. Estaba sucio y raído, ajado por muchas partes, cubierto de tierra y polvo y briznas de hierva aquí y allá. Toda ELLA estaba cubierta de tierra. Su pelo ya no brillaba a la luz d el la luna llena como antaño. Pero seguía siendo hermosa, aun bajo el influjo de la putrefacción y la decadencia. La ayudó a incorporarse del todo. Y la miró como solo un amante puede mirar a su amada, aunque esta sea un cadáver en descomposición.

"Sabía que eras tú! Sabía que no me ibas a abandonar! Te quiero, mi Amor! Te quiero igual que siempre! Al fin podremos volver a ser felices! Los dos juntos para siempre! Oh, Vida mía, cuanto te he echado de menos!"

Se abrazó a ELLA como un neonato se agarra al pecho de su madre, como el moribundo se agarra a la vida. Entonces ELLA, inerte y fría, pero aún mas hermosa que los rayos de la pálida luz de la luna, le habló de nuevo al fin:

"No.."

"No?" Respondió él, desconcertado.

"No. Ya no queda vida aquí para ti... He venido para llevarte conmigo..."

Él respondió:

"Llevarme? Pues claro! Iremos donde tú quieras, desde luego! A donde tu desees, Vida mía!"

Y ELLA volvió a hablar:

"Vida no, MUERTE... "

Entonces aquel cadáver viviente le devolvió el abrazo. Un abrazo de hierro gélido, como el abrazo del garrote vil o el potro de tortura. Él comenzó a reír enloquecidamente mientras la tierra los tragaba a los dos. Su cara estaba tan pálida como la de ELLA y sus ojos se le salían de las órbitas.

Enfebrecido y enajenado, no dejó de reír hasta que la tierra anegó sus pulmones. Después el eco de su risa se fue apagando inexorablemente hasta que al final el silencio se adueño de todo.

-EPÍLOGO-

Ya era de día. Una bellísima mujer de cabellos como olas de sol estaba de pie frente a la tumba. Llevaba un vestido negro y entre sus brazos acunaba a un gato negro. Junto a ella estaba el viejo sepulturero, un individuo encorvado, de nariz aguileña, gorra y pala siempre en ristre. Él fue de los dos el primero en hablar:
-Hay una cosa que nunca he entendido... Yo mismo fui quien le enterró... Y era un hombre ya hecho y derecho cuando lo hice. Es imposible que tuviera solo ocho años...

-No, claro... -dijo la mujer-. Él lo pidió así... La primera es la fecha en la que nos conocimos... Y la segunda... 

-Tranquila, señorita, ya se que usted no era pariente suya, pero no he podido encontrar a su familia... La chica que vende flores me habló de usted y...
-No se preocupe. Me encontraba aquí cerca precisamente visitando a unos amigos. Sus padres ya habían muerto... Y su hermano creo que se marchó lejos. Se casó y se fue de esta maldita tierra. En cuanto a su hermana, ella siempre lo repudió... Cuénteme lo sucedido, por favor...

-Pues verá... Ha sido muy raro... A primera hora siempre me doy una vuelta por esta parte del cementerio y... Cuando he pasado por delante de la tumba... Estaba todo el suelo removido... Pero... De una manera extraña... Es como si hubiera salido a tomar el aire y después se hubiera enterrado a si mismo desde dentro...  Una cosa rarísima... Y créame que yo aquí he visto de todo, eh?

-Le creo, pero... Usted no me ha mandado llamar sólo porque la tierra está removida de una manera extraña e inexplicable, me equivoco?

-No, señorita. Es usted muy lista. No... La verdad es que la he hecho venir hasta aquí por esto -dijo el sepulturero mientras le enseñaba una alianza de oro blanco, un precioso anillo-. Estaba justo en medio del remolino de tierra. Era imposible no verlo, menudos chispazos pegaba con la luz de la mañana reflejándose en él! Es muy bonito, señorita...

-Es... Se parece a... Por qué no se lo ha quedado usted? Si no hubiera dicho nada, nadie se hubiera enterado...

-No, señorita, eso jamás se me hubiera pasado por la cabeza. Un auténtico sepulturero sabe que lo que es de los muertos, es de los muertos y a nadie mas pertenece.

-Entonces? Por qué simplemente no lo ha vuelto a meter en la tierra?

-Esto... En estas cosas, señorita, lo mejor siempre es respetar la voluntad del fallecido.

-Cómo? A qué se refiere con eso?

-Pues... Yo creo que si él lo ha dejado fuera de la tumba es que... quizás quería dárselo a alguien... Pero como su mano no llega mas allá de la tierra que le hace de cama, ha tenido a bien buscar la ayuda de este humilde sepulturero... El anillo tiene una inscripción por la parte de dentro... 


-"Siempre tuyo"... 

La mujer dejó de sostener al gato y cayó de rodillas sollozando. El sepulturero se acercó para sostenerla y confortarla. Y mientras el gato negro los observaba a los dos... 

Desde lo alto de la lapida de la tumba. 


NO CATHARSIS

Esto es un diario, no? Se trata de escribir lo que te pasa por dentro, no?

No es que sirva de mucho tampoco... No se... Todo eso que dicen de "soltarlo", de dejar ir lo que sientes realmente, plasmarlo en letras... Toda esa pollada de la catarsis y demás.

Yo no se nada de eso. Lo cierto es que a mi no me pasa. Por mas que suelte, es lo mismo.

Y sin embargo el impulso de hacerlo sigue ahí.

Supongo que debe ser porque no quiero hablar ni ver a nadie. Se me va a olvidar el sonido de mi voz. Aunque supongo que eventualmente empezaré a hablar conmigo mismo. Suele pasar...

Este fin de semana viene mi primo de Barcelona con su familia (su hija y su mujer, en principio). Se quedan en casa de mi tía, como siempre. Ayer o antes de ayer (no lo recuerdo exactamente, todos los días me parecen el mismo día... ) llamó para decirnos que teníamos que ir a comer, que tenían muchas ganas de vernos y toda esa mierda.

No me malinterpretéis. No es que mi primo y su familia me caigan mal. Al revés... Jorge es un tío DE PUTA MADRE.

Pero, coño...

Si no tengo ganas de verme ni a mi mismo en el espejo. Encima... Va a estar toda esa mierda flotando en el ambiente...

La casa de mi tía es donde B. se quedaba cuando venía a visitarme durante todos estos años de separación después de que tuvimos que dejar nuestro HOGAR. Hay muchos recuerdos allí... Sensaciones, momentos...

Joder.

Va a ser una mierda. Va a ser una jodida mierda... Y no hay manera de decir que NO. No hay manera de decirles que no quiero verles, pero ni a ellos ni a NADIE. No habrá manera de esquivar las típicas preguntas y comentarios... "Cómo estás?", "Bueno, poco a poco...", "El mundo no se acaba...", "El mar está lleno de peces...", "Ahora estás mal, pero seguro que con el tiempo estarás mejor... ", "Tienes que seguir, que tienes a tu madre y a tus hermanos...", "A mi me han dejado muchas veces y mírame, NO PASA NADA..."

En fin, toda esa mierda...

Recuerdo cuando era un crío... Yo miraba a la gente que vive en la calle, a las personas sin hogar. Las miraba y pensaba "acabaré yo siendo uno de ellos?". Es un pensamiento extraño para un crío, no? Nunca me ha gustado apartar la mirada cuando paso frente a un vagabundo. Para alguien que ya no tiene nada ese es el desprecio definitivo: que lo ignores. Que te fijes antes en el escaparate de los Pokemon de MIERDA antes que en la persona que está tirada como si fuera una meada de perro en la esquina. Es el nivel máximo de la degradación humana... Supongo.

Llevo unos días pensando... Bueno, en realidad llevo cerca de dos meses que lo único que hago es pensar... Lo que quería decir es que estoy pensando si lo mejor no sería coger el petate y cerrar la puerta. Desaparecer... Vivir en la calle. Tarde o temprano me van a echar de aquí... Supongo. Por qué esperar? Quizás encontrase mi destino entre el asfalto y una manta de cartón...

Bah! Yo que se...

En realidad lo único que quiero es terminar con todo, pero no hay una jodida manera de hacerlo sin que sufra alguien. Todo es una PUTA MIERDA, joder...

"...no hay catarsis.
Mi castigo sigue evitándome.
Y no consigo conocerme mejor.
De mi relato no puede extraerse ningún conocimiento nuevo.
Esta confesión no ha significado nada."

Reseña: Un Día de Furia




Falling Down

Año: 1993

Género: Acción, drama, suspense, denuncia social

Director: Joel Schumacher

Sinopsis: 

En Los Ángeles, durante una jornada especialmente agobiante a causa del calor y del colapso del tráfico, de repente, un ciudadano normal se rebela de manera violenta y destructiva contra las injusticias que lo rodean. Bill Foster (Michael Douglas) no es más que un hombre corriente que solo quiere regresar a casa para ir al cumpleaños de su hijita, Adele. Pero pronto todo se descontrolará y un oficial del departamento de policía (Robert Duvall) a punto de jubilarse se verá obligado a darle caza. 

Por qué ver Un Día de Furia? 

Notese antes que nada el título original del filme: Falling Down... Cayendo.

Nunca habéis tenido un día de esos de decir "ya, hasta aquí hemos llegado"? Nunca habéis pasado por una mala racha de cojones, una de esas que parecen no tener fin? Nunca os han dado la espalda aquellos a quienes mas queréis? Nunca os han mirado con miedo esas mismas personas?

Seguro que no. Vosotros seguramente sois "gente normal"... Eso solo nos pasa a colgados como Bill Foster y como yo.

Por qué verla entonces? Bueno... Podéis verla y decir "mira, que tipo mas chiflado, está como una puta regadera, verdad?". O a lo mejor podríais verla y hacer el esfuerzo de intentar entenderlo, no se...

Esta parte de la reseña demuestra que estoy igual de sonado que el protagonista del film... Pero no os asustéis, en España es mucho mas difícil conseguir armas de fuego. Además, yo les tengo alergia...

El caso, es que la tengo por una buena película, mas allá incluso del tema personal.

Tiene muy buen ritmo, los actores que encabezan el reparto (Douglas y Duvall) están inmensos (como casi siempre), la intriga está muy lograda... La carga de crítica social y al estado es explosiva (nunca mejor dicho).

En el engranaje de esta cochina sociedad nuestra, puedes pasar del todo a la nada sin apenas darte cuenta. Un día eres un tipo normal, con su trabajo, su piso, su mujercita que se despide de ti con un beso cuando sales a trabajar. Un tipo que paga sus impuestos y trata de ser civilizado, de llevarse bien con la gente, de ser "normal". Pero un día, algo pasa, cae la primera ficha de dominó y hasta que no ha caído la caja entera no para.

Y de golpe y porrazo te encuentras con agujeros en los zapatos, viviendo en casa de tu madre y tu mujer ya no querría ni escupirte en la cara.

Pero tienes que seguir adelante... La vida sigue, no? No pasa nada... Nunca pasa nada.

Las personas somos reemplazables. Si su compañero de bolos no le gusta aquí tenemos cuatro modelos diferentes para usted. Quiere un marido nuevo? Hoy precio especial llevándose dos.

Y qué importa...?

La gente con dinero puede hacer literalmente todo lo que quiera. Puede tener lo que quiera, aunque gente mucho mas valida tenga que sufrir para conseguir lo justo para vivir. Es el sistema capitalista. Es mas que el sistema capitalista... La película es de hace 23 años y la cosa no ha hecho mas que empeorar. Cada día es mas difícil distinguir entre los objetos y las personas. Cada día los ricos son mas ricos, cada día la estupidez de la gente crece mas y mas y mas...

Cada día mas hombre buenos sufren en silencio... Hasta que ya no pueden mas...

Y ya sabéis lo que dicen: "O mueres siendo un héroe o acabas convertido en el villano".

Siempre es mejor morir antes de joderlo todo, que duda cabe. La vida no está hecha para los perdedores, no en esta sociedad, no en este mundo. Tienes que ser simpático y dicharachero. Qué mierdas es eso de deprimirse porque te has quedado sin trabajo? Alegría! Coelhismo!

Que importa que no puedas ver a tus hijos porque tu mujer tiene miedo de ti aunque nunca le tocaste ni un solo pelo (con intenciones violentas, joder)? Qué importa que nunca vayas a ver a los hijos que ya nunca tendrás? Que importa que tu mujer te mire como si fueras un leproso aunque tu la quieras mas que al aire que respiras y seas incapaz de hacerle daño?

Que importa que te diga que tienes que buscar ayuda como si fueras el jodido Charles Manson?

Eso no le afecta a nadie, hombre...

No le afecta a nadie.

En fin... No creo que haya convencido a nadie de que la película es buena, pero a lo mejor con la tontería alguno dice "voy a ver la mierda esa que recomendaba el enfermo mental (ese) en su blog (de mierda)". Y la ve. Y le gusta. Y quién sabe, a lo mejor la entiende y todo... (sigue soñando, gilipollas)

Y mañana, o pasado o cuando sea, al ver a ese conocido o familiar o persona cercana (lo que sea) que está pasando por una racha de esas que os decía del copón (de bastos), en lugar de decirle "eh, tío, que hay de lo mío?" o "menudo peñazo eres, colega, paso de tu rostro", en lugar de eso, se acercará a esa persona y le dirá "ey, tomatelo con calma, amigo", "no pasa nada, estamos aquí, pa lo que sea", "puedes contar conmigo", "ayer fue por mi y hoy es por ti, cariño".

Y a lo mejor, de refilón, al sopesquete consigo que un maromo no haga el salto del ángel desde un séptimo con unas vistas preciosas.

Eso estaría bien... Estaría muy bien.

Me piro, a ver si ahora que ya ha amanecido a mi cuerpo le sale de sus santos cojones dormirse o que...


No olvidéis a quién amáis y ved la película, joder.

PD: Mierda! Se me olvidaba el trailer! Ahí va:

Trailer: