461

La coyuntura general, de la que al parecer no puedo librarme ni en mi zulo, me invita a recuperar una entrada que a su vez recuperaba un "poema" que escribí el 13 de Mayo de 2008.

Obviamente el "poema" iba (y sigue estando) dirigido a mi mujer, a mi B. Llevábamos seis meses y un día juntos.

La prenda no es otra que un pañuelo de tipo palestino que hasta entonces había sido suyo y que me regaló, claro. Aún lo tengo conmigo, muy cerca y en cuanto llegue el frío no me separaré de él ni un segundo, como ya hice el año pasado. Su calor no es el de mi mujer, la obviedad duele, pero es lo que me queda.

Uno de los dos, el palestino o yo, acabará por descomponerse antes que el otro... Espero ser yo.


Es curioso como la perdida de aquello que importa verdaderamente, nos despoja también de todo lo superfluo, de lo anecdótico, de todas las banalidades y subterfugios de la vida.


Porque, qué puede importar mas que el abrazo de la persona amada?

Qué otra cosa puede eclipsar su vacío?


Nada. Absolutamente nada. 


El mundo y la vida, no son complicadas. Es la gente, con su egoísmo, su envidia y su falsedad, quien las vuelve complicadas.






J<3B

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La verdad es algo muy bonito.