Pues claro que te daría otra oportunidad...
No se como se me ocurrió decir esa gilipollez. Un momento de orgullo absurdo, supongo. Orgullo...
Como dijo el sabio: ¿De eso se come? ¿No? Entonces no me sirve para nada.
Pues claro que te daría una oportunidad.
¿Acaso no eres la mujer de mi vida? ¿Piensas que vas a dejar de ser la persona mas importante del mundo para mi aunque pasase mil años sin verte, sin oir tu voz o sin sentir el tacto de tu piel? Eso es absurdo.
Con cada segundo de separación te vuelves mas y mas importante. Con cada segundo lejos de ti todo está mucho mas claro.
Puede que espere en vano. ¿Qué importa eso ya?
Solo quería que supieras, si es que alguna vez lees esto, que soy un IMBÉCIL (cosa que ya sabías) y que todo lo que dije fue mierda.
Que debería haberme lanzado a tus pies y suplicarte que no me abandonaras.
Cualquier cosa.
Soy un idiota. A quien se le ocurre decirle a la persona que mas has querido y querrás en esta vida que no le darías una segunda oportunidad.
IM-BÉ-CIL.
Vete. Haz lo que tengas que hacer. Vive todas esas experiencias que escapan a mi entendimiento. Realiza tus fantasías. Satisface todos tus deseos.
Y si luego aun quedase algo en ti de mi, por favor. Por favor, por favor, por favor. Olvídate de lo que dije. Te quiero demasiado como para no darte una y mil oportunidades.
Moriría por ti, vivo por ti.
Te amo, B.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
La verdad es algo muy bonito.