555

Noche tras noche me persiguen los rostros de mis asesinos. Algunos conocidos y otros inquietantemente extraños.

Su risa resuena con fuerza cada día, cada hora... En mi cabeza. Nunca termina.

Mi mujer, en sus manos... Borrada, adoctrinada, convertida en lo que ellos quieran... Odiando, despreciándome... Cuando creo que no puede doler mas... El dolor se vuelve mas intenso.

Y no hay nada mas...

Nos quedaba tanto por vivir y ahora... Ya solo hay nada, pérdida, degradación...

Dolor.

Esperar un final que no llega, que aún no puede ser...

Aquel niño, el de gafitas, el de los cuadernos llenos de garabatos hasta las tapas, el que pasaba horas y horas soñando entre las estanterías de un videoclub... No hubiera creído ni una palabra de todo esto...

Se hubiera echado a llorar.

Me hubiera maldecido... Si... Yo también lo hago. Yo también me maldigo, por aquel niño...

"Cómo no has dejado que pasara esto?"


Por qué?



Lo siento, de verdad.
No hubiera querido que terminaras así.

Lo siento mucho.


J<3B

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La verdad es algo muy bonito.