Por aquel entonces yo había perdido toda esperanza en el futuro, aunque eso si, lo encaraba con resignación, no se si cristiana o gilipollas directamente.
Fue entonces cuando conocí a la persona que cambio mi mundo de arriba a abajo, que me dio fuerza y confianza y me hizo querer ser mejor persona. Me devolvió a la vida, me devolvió la esperanza, ¡y de qué manera! Jamás me había sentido así. Mis pies nunca parecían tocar el suelo y la fuerza que me daba... Dios, su amor me hizo tan, tan fuerte. Fue un tiempo de prodigios.
Desgraciadamente, todo eso se ha esfumado...
Jamás volveré a cometer la estupidez de volver a sentir esperanzas. El futuro es una cámara mortuoria. Y gracias. Descansar por fin de este valle de lágrimas, de toda esta sinrazón.
Si el AMOR no es suficiente, ¿qué lo es entonces?
Os dejo ya con el "poema". Advertencia: Es largo de cojones y muy chorra, para que engañarnos.
¿Qué estúpido creería que algo así iba a ser posible?
"Ésta es la historia
de un corazón solitario
que fue consumido por su propia pasión,
quemando pasado, presente y futuro,
y de como su felicidad
y la alegría de vivir y amar
le fueron restauradas.
En el principio
no había más vida en él
que esta nada fragmentada,
poco más que un accidente,
una masa suspendida entre el ser y el no-ser,
escondido en éste, su refugio,
su reino imaginario,
tan solo un sueño vacío...
Un alma solitaria
buscando otra alma que la completase...
Contemplaba sus días indiferente,
todo cuanto había sido puesto ante sus ojos
no eran más que reflejos,
sombras y humo.
Irrealidad intangible,
todo un mundo de imágenes prohibidas
y figuras susurrantes, lejanas...
atrapado en una espiral sin final,
un péndulo afilado...
Caminaba solo,
recogiendo las esencias de vidas ajenas para sobrevivir:
miedo, ira, pasión, felicidad, valor...
Cautivado por los sublimes ecos de bellezas distantes,
bailando en sombras con una dama de rostro incierto...
Y en mitad de aquella oscuridad,
nació una nueva melodía,
Amor fue en su busca,
extraño y alto,
quizá imposible.
Vino a él en sueños,
despacio, con miedo.
Desesperado y solitario...
Una reina de corazones y también de lágrimas.
Hermosa pero fría y distante.
Vestida de púrpura y escarlata
y adornada de oro, piedras preciosas y perlas
y un cáliz de oro en su mano.
Robó su corazón y él la amó,
como jamás lo había hecho hasta ese momento
Solo, en silencio,
susurraron palabras sin sentido,
como viento sobre hierba seca.
Sin forma, sólo sombras en la noche,
detenido en un tiempo inmóvil...
Cayó prisionera su alma de encantos prohibidos,
de silencios eternos,
del fuego abrasador que corría por sus venas,
una herida abierta,
valor absurdo y pendenciero,
abismo del alma...
Mas la doncella escarlata le dio la espalda.
Amor dado, amor no correspondido,
triste amor...
Y él quedó atrás,
herido de muerte
vertiendo su vida en ríos de amor sin destino.
Y la vida fue arrancada de sus ojos.
"Donde está tu reina de corazones ahora?
Adiós, adiós...
no nos volveremos a ver más..."
Los tallos de las rosas
que antaño brotaban frescos y verdes,
ahora se enredaban en torno a él
como siniestras enredaderas,
zarzas espinadas que cubrían la piel de su alma.
Y clavando esas espinas en lo más profundo de su corazón
vertió de nuevo su sangre
para tratar de escribir con ella
palabras tan sublimes que jamás podrían salir de sus labios.
Arrancando trozos de su alma con cada nuevo verso,
se desnudó hasta el hueso y aun más allá...
Cayó, como caen las estrellas fugaces,
como caen la lluvia y la noche,
como un ángel, caído,
Lucifer o Ícaro
pagando caro su atrevimiento...
Como la rosa caída,
cuánto amor por dar...
Sola bajo la lluvia,
enferma de amor, sin remedio
Si pudieras sentir su dolor...
Ese terrible desgarro
que la mantiene separada de la vida,
lejos del brillante sol
Como la rosa caída,
cuantas lágrimas aun por verter...
Buscando en su alma el camino a la belleza,
luchando por estar completa al fin
Como la rosa, caído,
yace roto y aun sufriendo
un corazón verdadero
Mas cuando ya tenía a su propia alma por muerta,
de repente, del modo más inesperado, algo sucedió
y una dulce mano la alzó desde el abismo,
rescatándola de la profunda sima donde se hallaba prisionera
Una Diosa, su forma cubierta de luz,
cascadas de sol sus cabellos cayendo sobre hombros de nácar.
Ridícula es la Belleza para describir su Gloria.
Voluptuosa y gentil a un tiempo,
devolvió la vida a éste que se debatía a sus pies.
De la más profunda noche renació la vida,
Nueva Vida.
Por Ella.
"Eres Tú...
al fin eres Tú,
mi oasis de aguas resplandecientes.
Vienes a mi bañada en sol,
con las estrellas bordadas a tu cabello
y la luna a tus pies,
mi Portadora de la Felicidad."
Y de la nada resurgió,
con la chispa de la divinidad en sus ojos,
unión de cielo y tierra,
agua y fuego,
positivo y negativo,
alfa y omega.
Principio y Fin en sí mismo.
Absoluta armonía balanceándose en perfecto equilibrio.
El círculo al fin completo.
Ella le susurró al oído el verdadero significado de Amor;
y transfigurado él mismo en Amor,
tomó su mano y fueron conducidos a través de un nuevo horizonte.
Una puerta a lo desconocido.
Mas no quedaba rastro en él de temor,
pues ya nunca jamás volvería solo a cruzar puerta alguna
y corría ahora por sus venas
aquello que es sangre de la sangre,
vida de la vida
y fuerza y valor de todo corazón verdadero.
Codiciada es su Luz,
anhelada su Reina.
Todas las fuerzas pugnan en su contra,
tiempo, espacio y voluntad maléfica.
Espíritus vacíos,
llenos de envidia y adulación.
Pero, si uno ha de ser fuerte en si mismo,
¿cuánto más fuerte ha de ser entonces la unión del uno más el uno?
Una nueva unidad doble,
el uno se vuelve dos,
se complementa y refuerza.
La debilidad de uno
es la fuerza del otro
y viceversa.
El principio de todas las cosas. "
Para B.
martes, 1 de abril de 2008


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La verdad es algo muy bonito.