Junio es el mes más mierda del año.
Hola, Peque? Qué tal todo? Ojalá que bien. Ya sabes qué harás este verano? Viaje? Relax casero? Pueblo? Un poco de cada, supongo...
Disfruta de lo que sea. Pásalo bien por los dos. Hazme ese favor.
Para mí en Junio empieza un suplicio muy especial. El del calor, el asqueroso calor veraniego, con sus días de bochorno y sus noches insoportables. Noches tropicales las llaman ahora... Me cago en el trópico y en la puta que lo fundó. Con perdón.
Pero aún peor que eso, Junio tiene memoria. Memorias de mierda. Las más mierderas. De abandono. De humillación. De degradación. De perdida total.
En Junio te perdí para siempre. Dos veces.
En Junio supe con certeza que lo habían hecho. Que te tenían. Que todo era aún peor de lo que yo pensaba.
Había pasado realmente. Lo peor.
Y yo había dejado que pasase.
Por eso y por mas, por todas las cosas que hice mal, aún no sabiéndolo, hoy, en nuestro Mesario, en este mes tan.... Aciago... Te pido perdón.
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La verdad es algo muy bonito.