No cambio nada de lo dicho aquel día. Sigo sintiendo lo mismo. Sigo en el mismo punto, igual que seguiré mientras continúe respirando. Mas cansado, mas destrozado por fuera y por dentro.
Pero igual.
Y nunca, NUNCA, culparé a quien me hizo tanto bien, todo el bien que he conocido...
Jamás culparé a quien es tan víctima como yo mismo, o mas.
Quienes se aprovechan de la debilidad de los demás merecen que se les devuelva todo el dolor causado. No sucederá, porque no hay justicia en este mundo, pero eso no cambia la verdad de las cosas.
Sigo deseándote lo mejor, Vida mía, lo mereces.
Te quiero, B,
SIEMPRE
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La verdad es algo muy bonito.