Hace una semana que no actualizo el diario. Lo cierto es que el mensaje de la "anónima" me dejó bastante tocado. Desconocidos que dictan sentencias sobre vidas ajenas. Sentencias que se cumplen. Vidas que acaban pero no terminan, condenadas. La verdad aplastada, deformada y prostituida.
Nada parece tener importancia...
Hoy es día doce otra vez. Me pregunto que te hubiera regalado hoy... Como lo hubiéramos celebrado. Hay buenos restaurantes chinos donde sea que vives ahora?
Durante un año no pude entrar en tu blog. Este verano he empezado a releer entradas antiguas. Solo las antiguas. No quiero ni puedo permitirme ir mas allá. Las leo y releo intentando encontrar el fallo, el error. Bueno... El error solía estar mas abajo...
Parecen venir de otro mundo... Como hemos podido llegar a esto? Como pudieron hacernos esto?
Parece mentira...
No se nada de ti. Ya no hablo con Raquel, ni con Papish... Ni con practicamente nadie.
Las incomodaba cuando preguntaba por ti. Es normal.
Así que ahora me lo como. Me aguanto. Espero que estés bien. En nada empezará el curso otra vez. Supongo que la plaza ya será tuya con todas las de la ley. Vamos, no me cabe duda de eso. Lo conseguiste, siempre supe que lo harías. Estoy orgulloso de ti, Pequeña.
Nada mas. Voy a dedicarte una canción de esas mías que repito hasta el asco y ya.
The First, the Last, my Everything - Barry White
Te quiero, Vida mía
Feliz Mesario
J<3B
No hay comentarios:
Publicar un comentario
La verdad es algo muy bonito.